"Estoy al otro lado del mundo estudiando algo que amo y todo gracias a una oportunidad que me ha dado China", asegura José, uno de los primeros jóvenes hondureños en aprovechar las opciones de intercambio académico tras el establecimiento de relaciones diplomáticas entre Beijing y Tegucigalpa.
El 26 de marzo del año 2023, China y Honduras firmaron un comunicado conjunto en Beijing sobre el establecimiento de relaciones diplomáticas. China se comprometió a acoger a todos los estudiantes hondureños en Taiwan para que continuaran o iniciaran sus cursos en la parte continental.
Después de una eficiente coordinación entre ambas partes, el primer grupo de 26 estudiantes hondureños llegó en julio del año pasado a ciudades chinas como Beijing, Tianjin y Xi'an, para iniciar una nueva vida y cumplir sus sueños académicos y profesionales.
José, quien lleva medio año viviendo en China, es parte de ese primer grupo de jóvenes. Junto a sus coterráneos Víctor, Cristhian e Isaac, ingresó el año pasado a la Universidad Politécnica del Noroeste, que se ubica en la ciudad de Xi'an, provincia de Shaanxi, y se sumaron a carreras como ingeniería, informática y mecánica.
"Quería venir a China porque la carrera que escogí es muy tecnológica y China ha hecho avances increíbles en los últimos años", afirma Víctor, destacando la disciplina de los profesionales chinos y sus grandes capacidades.
Aunque se perdiera a veces entre tantas clases y el estrés de la carrera, al final sabía que estaba en un lugar donde podría realizar su sueño, cuenta Víctor. "La universidad te da todos los recursos para salir adelante. Los profesores siempre están dispuestos a apoyarnos y los laboratorios para mí son la parte más entretenida, pues puedo poner a prueba mis habilidades en cada materia".
Cristhian comparte la misma idea. Antes de llegar a China ya había cursado el tercer año de animación y diseño digital en Honduras. "Al ver que esta universidad es fuerte en el área de ingeniería, quise tomar ese reto de hacer algo que nunca había hecho y así tendré dos áreas en las que podré desarrollarme", afirma Cristhian.
Aunque China y Honduras están separados por el océano Atlántico, sus respectivas culturas pueden ser el vínculo que estrecha la relación entre los pueblos.
"Creo que tanto Honduras como China apreciamos mucho nuestras culturas propias. Casi todos los hondureños nos sentimos muy orgullosos de dónde venimos, quiénes somos y de nuestra cultura y tradiciones", de acuerdo con José. La única diferencia es que Honduras no tiene tantos años de historia y China cuenta con muchos festivales, artes e historias que se pueden remontar a un tiempo muy antiguo.
Isaac, por su parte, destaca la conexión que existe entre las dos culturas en lo referente a la familia. "La similitud cultural de los dos países es el amor a la familia, que es el eje principal para el desarrollo y el progreso de la sociedad. Honduras y China enfatizamos el respeto mutuo y la unión de la familia", afirma.
La ciudad de Xi'an desempeñó el papel de capital durante trece dinastías a lo largo de la historia de China. En su tiempo libre y vacaciones, los jóvenes hondureños han visitado las atracciones turísticas de la ciudad como el Museo de los Guerreros de Terracota, la Pagoda Dayan y la zona peatonal de Buyecheng.
"Me sentí sorprendido porque Xi'an solo como ciudad tiene la misma cantidad de personas que todo Honduras", afirma Cristhian.
"Tomamos cursos de la cultura y la lengua chinas para tener un mejor entendimiento sobre el país. En las clases, los profesores nos enseñan la cultura, la gastronomía y una introducción breve a cada provincia del país", destaca Víctor.
Según Cristhian, el establecimiento de relaciones diplomaticas entre los dos países fue "un evento histórico para Honduras".
"Podemos realizar muchos proyectos de desarrollo en cuanto al tema tecnológico, el comercial y el educativo en el futuro, que van a permitir a nuestro país aprender cómo China ha logrado tanto en tan poco tiempo", añade Isaac.
José considera que otro aspecto positivo podría ser la exportación de bienes hondureños al mercado chino. Productos agrícolas como el camarón y el café producidos en su país son muy deliciosos y de alta calidad, por lo que el joven está convencido de que se podrían integrar fácilmente a la mesa de los chinos.
De acuerdo con José, los hondureños ya tienen una perspectiva muy buena sobre China como el gigante asiático y una de las principales economías del mundo, pero aún persiste un desconocimiento sobre su cultura y cómo funciona el país internamente.
"El amable pueblo chino y el avanzado desarrollo de China nos emocionan mucho. Ahora, los dos países nos abrazamos cordialmente", asegura Víctor. "Queremos ser mensajeros amistosos y asumir la responsabilidad de promover el intercambio y la cooperación entre Honduras y China en todos aspectos".