La reciente visita de la presidenta de la Cámara de Representantes estadounidense, Nancy Pelosi, a la región china de Taiwan es una intervención en los asuntos internos de China y va en contra del internacionalmente reconocido principio de una sola China, afirmó el experto brasileño Evandro Menezes de Carvalho.
Este viaje "es una intervención externa en asuntos internos, lo que es prohibido por el derecho internacional", acotó el coordinador del núcleo de estudios Brasil-China de la Fundación Getúlio Vargas (FGV).
El también doctor de derecho internacional y profesor de la Universidad Federal Fluminense destacó que la de Taiwan "es una cuestión interna de la nación china. Históricamente, la isla de Taiwan siempre ha sido una parte de China".
De acuerdo con el experto, en la actualidad, 181 países que tienen relaciones diplomáticas con China, Estados Unidos incluido, reconocen al de la República Popular China "como único Gobierno legal" que representa a toda China.
Carvalho criticó el estilo de diplomacia que ejerce Washington, según él, con base en la confrontación, a diferencia de China, que opta por el diálogo.
"La diplomacia de EE. UU., como vimos con Nancy Pelosi, es una diplomacia de confrontación, mientras que China evita al máximo la confrontación directa", señaló.
"Este viaje de Nancy Pelosi a Taiwan rompe con un acuerdo establecido entre los dos países, que EE. UU. había reconocido, que solo hay una China, y este rompimiento es preocupante", comentó.
A ojos del especialista, la visita se produce en un contexto en el que el Partido Demócrata, al que pertenece Pelosi, "necesita fortalecer su popularidad por la proximidad de las elecciones (intermedias) en Estados Unidos".
"En el plano internacional, EE. UU. intenta diseñar una lógica de las relaciones internacionales dentro de una dicotomía entre democracia versus autocracias. La propia Pelosi lo mencionó hace poco en Taiwan, y esto remonta un poco a la mentalidad de la Guerra Fría", recalcó.
Para Carvalho, "las actuales tensiones fueron causadas por la irresponsabilidad del lado estadounidense, pues en el lado chino, la diplomacia ya se pronunció diciendo que habrá respuesta firme a esta visita. Entonces, cualquier esfuerzo para salvaguardar la soberanía debe ser apoyado".