Un mejor nivel del idioma chino caracterizó hoy sábado la cuarta edición nacional del concurso "Puente Chino" en Uruguay, que este año por primera vez incorporó, además de los estudiantes de secundaria, a universitarios.
Cheung-Koon Yim, director del Instituto Confucio de Montevideo, dijo a Xinhua que el nivel ha mejorado porque en "años anteriores a veces en los discursos no se les entendía demasiado y este año se ha corregido bastante".
Para Cheung-Koon Yim, eso es producto del empuje de la enseñanza de esa lengua en Uruguay porque "tanto el Confucio como los maestros particulares han mejorado mucho".
"Somos optimistas en que se va a aumentar cualitativa y cuantitativamente los estudiantes de idioma chino", valoró este arquitecto jubilado de 83 años, quien vive en Uruguay desde 1953, cuando llegó desde su China natal.
El concurso, organizado por la embajada china y el Instituto Confucio de la Universidad de la República (Udelar) de Montevideo, tuvo lugar en el salón de actos de la Facultad de Arquitectura.
Estudiantes, docentes y familiares de los concursantes colmaban una platea que desafiaba una fría mañana de otoño montevideano.
La competencia, a la que asistió la viceministra uruguaya de Educación y Cultura, Edith Moraes, incluyó discursos de los adolescentes sobre sus intereses, un tramo de preguntas sobre cultura general y una demostración de destrezas y talentos.
Las ganadoras fueron la estudiante de secundaria Penélope da Cruz, de 17 años, y la estudiante universitaria María Pía Antúnez, de 19 años, quienes viajarán a China para participar en el concurso internacional Puente Chino.
Penélope dijo a Xinhua que hace cinco años que estudia el idioma porque "saber chino me puede abrir muchas puertas y es muy importante".
"Es una muy linda oportunidad y soy muy feliz por haber ganado", resaltó la adolescente que vive en la ciudad de Salto, unos 500 kilómetros al norte de Montevideo, y que estudia con una profesora particular.
En tanto, María Pía, quien aprende chino desde 2015 y estudia Relaciones Internacionales en la Universidad Católica, comentó que las preguntas eran exigentes y para contestarlas "tenés que tener mucho conocimiento de la cultura china".
En la demostración de talento se apreciaron las particularidades de la ceremonia del té chino, la cual fue muy aplaudida e incluyó una degustación entre las autoridades y el jurado.
El embajador de China en Uruguay, Wang Gang, resaltó que este año el concurso fue "maravilloso porque incluimos por primera vez el certamen universitario".
"El nivel ha mejorado bastante. Por primera vez se está impartiendo mucha enseñanza en el interior del país. Nos alegra mucho que la enseñanza y difusión del chino se está ampliando en todo el país", valoró.
"Esperamos que se pueda seguir adelante con este proceso en los liceos públicos y que en un futuro podamos ampliar a más liceos", subrayó.
Varios colegios privados de Uruguay han incluido el chino en sus clases y la Administración Nacional de Educación Pública comenzó a impartir cursos el año pasado.
En su discurso, el embajador Wang destacó que las relaciones entre Uruguay y China han "tomado la vía rápida y la cooperación ha dado resultados fructíferos", y están en "su mejor momento histórico".
Subrayó a la vez que Uruguay fue el primer país del Mercado Común del Sur en adherirse a la Iniciativa de la Franja y la Ruta, propuesta por China en 2013.
"El Puente Chino consiste en un lazo de amistad entre China y el mundo. Espero que los estudiantes puedan cimentar la base de este puente y comprender mejor la cultura china", aseguró.
Por su parte, el rector de la Udelar, Rodrigo Arim, señaló como "extremadamente importante" la incorporación de esta casa de estudios a la red de aprendizaje del idioma y la cultura china ante el rol que hoy ocupa China en el desarrollo económico y tecnológico.
Por eso, destacó como clave para que Uruguay "se inserte y se acerque" a esta realidad la consolidación del Instituto Confucio.
Sebastián Huertas, de 16 años, el ganador de la edición 2018, dijo que el viaje a China fue una de las "mejores y más bellas experiencias de mi vida".
Le permitió conocer jóvenes de todo el mundo conectados por "el profundo interés por la cultura china y el idioma", recordó.
"La calidez de la gente allí nos conmovió", narró Huertas.
Estos jóvenes "me contagiaron sus sueños" y lo inspiraron a "perseverar estudiando chino".
Recordó también que el esfuerzo "no es en vano porque las oportunidades que te brinda el idioma chino son muy valiosas".