El Embajador chino en México Qiu Xiaoqi publicó el 14 de septiembre en Excélsior un artículo de opinión bajo el título "Una nueva era para relaciones China y América Latina y el Caribe". A continuación el texto completo del artículo.

Un antiguo dicho chino dice: “adondequiera que estés, nuestra íntima amistad desvanecerá la lejanía y estaremos tan cerca como vecinos.” A pesar de la distancia geográfica que separa China y América Latina y el Caribe (ALC), sus relaciones gozan de una larga historia, sus pueblos tienen una profunda amistad y ambas partes comparten tanto alegrías como adversidades. A partir del establecimiento de relaciones diplomáticas entre China y Cuba en 1960, China y ALC han recorrido juntos una trayectoria de casi 60 años, desde una etapa de entendimiento en los primeros años para fortalecer sus lazos bilaterales, hasta una etapa dinámica para la cooperación integral que permita transitar a una etapa en ascenso para el desarrollo integral. China siempre es un amigo fiable, un socio sincero y un hermano íntimo de ALC. Las relaciones China-ALC en una nueva era están logrando nuevos avances, y estas relaciones que han generado resultados fructíferos tendrán una perspectiva más prometedora.
Se ha preservado el respeto mutuo y los tratos equitativos. China y ALC mantienen un respeto recíproco a la elección soberana de su sistema político y su senda de desarrollo; no imponen la voluntad de una parte a la otra. Comprenden y salvaguardan los asuntos de interés común; que son de relevancia para la región y los países en desarrollo. En enero pasado, China y 31 países de la región, con quienes tiene relaciones diplomáticas, celebraron la segunda reunión ministerial del Foro China-CELAC, donde se reunió la gran familia latinoamericana y caribeña que se encontraba dividida por los temas que atañen a Venezuela en un impulso por generar una unión regional. China aboga por la no injerencia en los asuntos internos y confía en la capacidad de los países latinoamericanos y caribeños para tratar adecuadamente sus asuntos internos.
Se ha preservado el mutuo beneficio, la ganancia compartida y el desarrollo común. Siendo complementarias en lo económico, China y ALC son socios de cooperación naturales. Se concentran en la cooperación productiva, que coincide con las necesidades de ambas partes, orientándose hacia una rápida cooperación pragmática. En 2017, el comercio bilateral se mantenía por encima de los 200 mil millones de dólares y el stock de las inversiones chinas directas en la región superaba los 200 mil millones de dólares. Más de 2 mil empresas chinas se operan en la región, creando en términos acumulativos más de 1.8 millones de puestos de trabajo locales. La Declaración Especial sobre la Iniciativa de la Franja y la Ruta, aprobada en la segunda reunión ministerial del Foro China-CELAC, ha sido bien recibida por los países latinoamericanos y caribeños. Hasta ahora, 9 países de la región han firmado el memorándum de entendimiento de cooperación en torno a la iniciativa. La construcción conjunta de la Franja y la Ruta se ha convertido en una palanca para el desarrollo de la Asociación de Cooperación Integral China-ALC en la nueva era.
Se ha preservado la confianza mutua y el tratamiento con sincerad. China siempre se adhiere a los conceptos de sinceridad, honestidad, afinidad y franqueza para desarrollar la tradicional amistad y profundizar la unión y cooperación con las naciones latinoamericanas y caribeñas. Existen comentarios que intenten manchar vanamente las relaciones bilaterales y hacen críticas imprudentes sobre la cooperación bilateral, pero es innegable el hecho de que el desarrollo de China genera una creciente atracción para ALC por los resultados fructíferos en materia de cooperación en los últimos años. El franco y sincero desarrollo de los lazos China-ALC no teme sospechas y mantendrá su firmeza. Desde el año pasado, China ha venido ampliando su círculo de amigos en la región, estableciendo relaciones diplomáticas con Panamá, la República Dominicana y El Salvador sucesivamente, que pone en pleno manifiesto que el principio de una sola China ya constituye el consenso abrumador de la comunidad internacional.
“Si quieres llegar rápido, camina solo. Si quieres llegar lejos, ve acompañado.” Ambas partes pertenecen a países en desarrollo. Una China hacia un desarrollo de mejor calidad traerá un impulso más amplio y fuerte y más oportunidades de cooperación para ALC, mientras el desarrollo latinoamericano y caribeño proporcionará más sinergias para China, así juntos concretarán el sueño chino, latinoamericano y caribeño. En la nueva era, China llevará adelante las tres perseverancias mencionadas para impulsar los vínculos bilaterales hacia una nueva etapa. Está dispuesta a construir, con los países de la región, la comunidad de destino China-ALC, con el objetivo de hacer mayores contribuciones al bienestar de sus pueblos, a la paz y el desarrollo del mundo, y a la construcción de la comunidad de destino de la humanidad.