El central Banco de México (Banxico) ajustó una vez más su previsión de crecimiento económico del país para el cierre de este año y 2017, ante la incertidumbre generada principalmente por el resultado electoral de Estados Unidos.
En el marco de la presentación de su reporte de inflación trimestral de julio-septiembre de 2016, la institución central estimó que para este año el crecimiento económico estará entre el 1,8 y el 2,3 por ciento, a diferencia de lo previsto en su informe precedente que era de un 1,7 a un 2,5 por ciento.
Para 2017, de igual forma, rebajó su estimación y ahora lo calcula entre el 1,5 y el 2,5 por ciento, cuando anteriormente esperaba entre un 2 y un 3 por ciento.
El Informe trimestral detalla que, si bien México está en una posición de fortaleza económica, todavía es difícil identificar los elementos que definirán la postura de política económica que tendrá Estados Unidos, por ello la recomendación es que las autoridades actúen con cautela "y siempre manteniendo una visión de lo que es más conveniente para nuestro país en el mediano y largo plazo".
En rueda de prensa el gobernador de Banxico, Agustín Carstens, al referirse particularmente a este año, dijo que tomando en cuenta un entorno global complejo y de alta volatilidad, aunado a que en el ámbito interno, las previsiones de producción de petróleo crudo se ajustaron a la baja, "sugiere que podría observarse un crecimiento del PIB de México en los próximos trimestres menor a lo que se anticipaba en el informe anterior".
Para el banco central, entre los riesgos latentes está el que el nuevo gobierno estadounidense implemente políticas que obstruyan el funcionamiento de las cadenas de producción compartida entre México y Estados Unidos.
Sobre la inflación espera que en 2016 se mantenga ligeramente por arriba del objetivo permanente del 3 por ciento y el próximo año esté más cercano a la meta.
Carstens dijo que se espera que las reformas estructurales contribuyan al crecimiento económico, además de los esfuerzos de las autoridades por reforzar la estabilidad macroeconómica.
Para 2017, añadió, se anticipa que tanto la inflación general como la subyacente se ubiquen por arriba del objetivo de inflación, acercándose ambos indicadores a niveles cercanos al 3 por ciento hacia el final de 2018.
Por su parte, la Secretaría (Ministerio) de Hacienda dejó sin cambios sus previsión para 2016 en un rango del 2 al 2,6 por ciento y para 2017 la mantuvo del 2 al 3 por ciento.
La subsecretaria (viceministra) de Hacienda, Vanessa Rubio, explicó en rueda de prensa que la decisión de mantener la expectativa de crecimiento es realista y responde a que hasta ahora no hay elementos concretos, ni siquiera la elección de Donald Trump, que apunten a un cambio en las previsiones.
"Definitivamente no estamos siendo optimistas, somos realistas, no tenemos elemento alguno que nos haga modificar la expectativa. No hay nada concreto, algo para modificar la expectativa, sí hay mucha volatilidad y ansiedad, hay expectativas, pero no hay nada materializado sobre lo cual haya que reaccionar", enfatizó la funcionaria federal.
Banxico y Hacienda dieron a conocer sus nuevas previsiones tras el anuncio del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) sobre la economía mexicana, que registró un avance del 0,99 por ciento en el tercer trimestre de 2016, respecto a los tres mese previos.