El gobierno y la oposición de Venezuela identificaron, tras el proceso de diálogo iniciado el 30 de octubre, algunos denominadores comunes para trabajar conjuntamente y lograr soluciones, dijo el domingo a Xinhua el sociólogo venezolano Javier Biardeau.
Biardeau se refirió específicamente a la ronda de discusiones que ambos sectores protagonizaron el pasado viernes y sábado en el hotel Gran Meliá de Caracas (capital), donde, en presidencia de acompañantes internacionales, consensuaron avanzar en cinco puntos.
"Este acuerdo representa la zona de mínimos comunes denominadores que hasta este momento un sector de la oposición, que yo calificaría de oposición moderada que está sentada en la mesa, conviene con el gobierno", detalló.
Durante el encuentro, el segundo celebrado desde su oficialización, representantes del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y la opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) rubricaron una declaración conjunta para "convivir en paz".
En ese documento, las partes se comprometieron "con la paz del pueblo y para el pueblo, con su bienestar social, material y moral, con la democracia", tras lo cual expresaron su "firme compromiso con una convivencia pacífica, respetuosa y constructiva".
Para el también académico de la Universidad Central de Venezuela (UCV) esta es "una forma de conjurar, de alguna manera, las formas de protestas y manifestaciones que asume la oposición cuando habla de asumir la calle", lo que es "fundamental" para dirimir la controversia de protestas sobre canales legales.
Es importante recordar que, tras la instalación de la mesa de diálogo, la dirigencia de la MUD canceló la movilización que tenía prevista el pasado 3 de noviembre hacia el Palacio de Miraflores, la sede del gobierno, a fin de exigir la "restitución del hilo constitucional".
En el consenso logrado el sábado, además de apostar por la paz nacional, opositores y oficialistas convinieron trabajar otros cuatro puntos, el primero, en el aspecto económico-social, para combatir el "boicot" a la economía venezolana y garantizar alimentos y medicinas.
En el ámbito político, uno de los temas más controvertidos, acordaron avanzar en la superación de la situación de "desacato" de la Asamblea Nacional (AN, Congreso), de mayoría opositora, al dictamen del Poder Judicial tras la reincorporación de diputados electos en Amazonas (sur).
"En ese sentido, se acordó instar a los poderes públicos competentes a actuar en la resolución de la situación del caso Amazonas en términos perentorios", con miras a celebrar nuevos comicios parlamentarios en esa entidad, que hoy no cuenta con legisladores en el Congreso.
En tercer lugar, definieron "el resguardo de la soberanía nacional", por lo cual, de manera "unánime", acordaron la "defensa de los derechos legítimos e inalienables de Venezuela sobre la Guayana Esequiba, en defensa del Acuerdo de Ginebra de 1966".
Mientras que en el cuarto punto adoptaron la declaración conjunta para "convivir en paz", en el quinto decidieron "reforzar y consolidar institucionalmente el diálogo", por lo que decidieron incorporar a un gobernador de oposición y otro del chavismo.
Aunque no ha sido parte de la mesa de diálogo, la oposición local ha señalado la necesidad de celebrar elecciones presidenciales adelantadas, ya que es el "pueblo el que está sufriendo las calamidades de una economía profundamente injusta".
"Como siempre hemos manifestado, para nosotros el fin de esta mesa de diálogo es construir una salida electoral a la grave crisis política e institucional que atraviesa nuestro país", subrayó el bloque conservador mediante un comunicado, a su salida del encuentro con el gobierno.
Esta perspectiva es apoyada por el partido opositor Voluntad Popular (VP), fundado por el dirigente conservador procesado por la justicia, Leopoldo López, el cual se ha negado a sentarse en la mesa por considerar que las condiciones "no están dadas" para este encuentro.
En tanto, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, descartó el domingo, en su programa semanal transmitido por la estatal Venezolana de Televisión, la posibilidad de adelantar las elecciones presidenciales y ratificó que permanecerá en el cargo hasta culminar su mandato en 2018.
Además, la MUD insiste en que sea reactivado el referendo revocatorio presidencial, mecanismo paralizado por presunto fraude en la primera fase de recolección del 1 por ciento de las firmas, para dar término a la gestión socialista este 2016.
En ese sentido, el sociólogo Javier Biardeau aclaró que "entre los acuerdos no se hace mención de ninguno de los temas en los cuales se ha centrado la campaña de opinión pública, que es fundamentalmente el tema del revocatorio (y) la salida de Maduro".
Sobre el éxito de este diálogo, cuyo próximo encuentro será el 6 de diciembre, enfatizó que tendrá "mucho que ver con que la agenda política del gobierno y la oposición caiga en su sintonía con las demandas, expectativas y necesidades de la población en general".
Es importante mencionar que este país petrolero afronta una crisis económica que se traduce en la escasez de productos y medicinas, además de una alta inflación que según fuentes oficiales cerró en 2015 en un 180,9 por ciento.